• Luis Llera

EMOCIÓNATE


¿Cómo te encuentras en este momento? Las emociones que estés sintiendo ahora mientras lees estas palabras determinarán el significado que les atribuyas y las sensaciones que susciten en tu cuerpo.


La vida es esencialmente emocinal y es a través de las emociones y sentimientos como percibimos la realidad. Son un el filtro de nuestras experiencias de vida. Es más, podemos afirmar que la calidad de nuestra vida es la calidad de nuestras emociones.


Esto no es nada nuevo y todos experimentamos cada día esos altibajos emocionales que determinan que las situaciones sean nefastas, aceptables, buenas o brillantes. En realidad la experiencia objetiva es la misma, lo que cambia son las gafas emocionales con que la vivimos.


Entonces aquí ya tenemos la primera clave, si queremos percibir la realidad de forma más objetiva, tenemos que buscar el equilibrio emocional. ¿Cómo? Sería muy pretencioso por mi parte contestar a esta pregunta en un artículo de blog, esto es competencia de la llamada inteligencia emocional, que en tiempo de nuestros abuelos era "madurez", y en la filosofía clásica "conócete a ti mismo".


Aunque si me voy a aventurar a decir algunos aspectos esenciales de las emociones que te pueden ayudar a comprenderlas mejor para saber gestionarlas y tener una vida emocionalmente sana.


Lo primero que tenemos que saber es que las emociones son naturales, ni buenas ni malas. Esta forma de mirar a la emociones es mucho más amable, porque nos permite experimentarlas sin juzgarlas y sin sentirnos culpables de que aparezcan. Es decir, aceptarlas sin rechazarlas ni evitarlas, sentirlas desde la observación consciente. Este es el primer y fundamental paso para restar fuerza a las emociones que nos arrastran y que deseamos evitar a toda costa.


El esencial acto de observar desde tu testigo interior consciente, aquieta a las emociones turbulentas y nos deja espacio para decidir después cómo la vamos a gestionar. En esta vida maravillosa no hay nada fuera de lugar, y las emociones son parte esencial para nuestra evolución consciente y nos traen información muy valiosa acerca de cómo interpretamos la vida a través de nuestros valores, creencias y pensamientos.


Asi que en lugar de matar al mensajero, que es lo que hacemos muchas veces tratando de evitarlas o reprimirlas, más bien tenemos que darle la bienvenida y escuchar su mensaje para que podamos conocer mejor nuestra mente, que en definitiva es la creadora de nuestra realidad.


Todas las emociones tienen su razón de ser. Así el miedo, por ejemplo, aparece cuando nos sentimos amenazados, la tristeza cuando hemos perdido algo importante, la rabia cuando consideramos que algo es injusto, la alegría cuando fluimos con la vida..........


Esta información es de gran valor, porque por ejemplo, si reinterpretas en el caso del miedo, lo que es una amenaza real para tí, entonces puedes eliminar o reducir considerablemente el miedo. Por ejemplo, quieres hablar en público pero te da pavor porque crees que el público te va a juzgar e incluso ridiculizar con sus comentarios; es muy diferente a pensar que vas a aportarles valor y que si van a escucharte es porque te consideran un experto en la matería de la que hables. Como vés, en el primer caso el mensaje del miedo es la amenaza, en el segundo el miedo es reemplazado por la confianza y la motivación de aportar gran valor a través de tus palabras.


Las emociones nos ayudan a conectar con la chispa de la Vida, nos permiten también actuar con rapidez porque nos impulsan a la acción, nos motivan para mejorar cada día y lograr nuestros objetivos, nos permiten unirnos a los demás y disfrutar y celebrar la vida. Por todas estas razones es tan importante que cuidemos nuestro mundo emocional y que promovamos estados de ánimo favorables para sentirnos plenos y en disposición de expresar nuestra mejor versión.





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